miércoles, septiembre 30, 2009

A medida

Imagen: likeakiss de Rvben Fventes



Sopló tan fuerte su cuerpo, que imitando a la flor, se dejó desintegrar pétalo por pétalo en el viento.

Hay dos tazas en la mesa de centro.

La rigidez de su rostro siempre evidencia la tranquilidad con la que se mira a un tren partir. Nunca se altera por el movimiento, por ello, un par de tazas inmóviles, le son intrascendentes.

Hace algunos años no hubiese soportado que esas mismas tazas no tuvieran movimiento; hace algunos años habría corrido tras ellas y las hubiese traído de un lugar a otro; las hubiese dejado en el lavatrastos bocabajo para que se les quitase la palidez de porcelana. Hace algunos años su rostro tendría movilidad y movimiento, tendría líneas del sentir, líneas del tiempo, tendría la necesidad de un beso.

¿Cómo soporta la inercia?

¿Cómo soporta que el único movimiento sean las imágenes que hace su cabeza?, ¿Cómo siente el andar, sí sus piernas reposan en una silla de ruedas?

… Hace unos días, hubiese tomado un lápiz, hecho un boceto; hubiese pintado de azul y flores el rededor de su cuello; hubiese roído al tiempo, andando a paso seguro quitándose las ruedas.

Quedó prensado entre el camino y las vías.

Del impacto su vista quedó sin movimiento. Su grito, por más fuerte que él lo dio, fue un grito hacia dentro, que lo único que dejó fue silencio en el latido, en cada parte del cuerpo. Sopló tan fuerte que su cuerpo, como tirado en el desierto por la desolación, dejó enterrar su andar a la paraplejia, como si la inercia fuera ahora su mayor movimiento.



martes, septiembre 01, 2009

Tres minutos, nuestra realidad



A Ed
Image: Magia de Edmundo Martínez


Cerrar los ojos.

Buscas al tiempo en cualquier lugar, pero se sabe, hasta donde un dedo alcanza a señalar que el tiempo es una fracción, une instantes: hilo y aguja. Contrario a la línea, en él no existe repetición. Las manecillas jamás tocan a un segundo y un segundo es más efímero que el Sol, salen a la luz y mueren a deshora. Si tomas el vaso de agua que una noche antes dejas bajo tu cama, el agua hace recordar los sueños, decías. Pero ahora, ensoñándote te dejas, aprietas la almohada y duermes.


Pies helados. El mar sube, y con él el pulso y destello de su rostro sigue encantado a la luna.

Duermes entre peces, nubes y tu diario, recuerdas entre sueños lo que más te cautivó en ese día que ya no es Hoy, pero que mantiene intacta la imagen de ser. Siempre has tenido alas, hundes tus pies en la fuente de un parque, la gente te mira admirada. Sonríes y tus pies toman la plácida forma del agua. Ahí te vi, caminando descalzo y con pies hundidos y entonces me emocioné.


Le bastan tres minutos a un árbol para desnudarse en el viento, en tres minutos una estrella se desintegra entre el él y allá; tres aceleradas espirales de madera bastan para que la punta de un lápiz asume su nariz, tres minutos vive una burbuja, tres minutos y un corazón acelerado… tres, siempre y una-Tres. Me enamoré.


Image: Mundo Ed de H.


Desperté.

Maga, pasó. Bajo un árbol, mientras le abrazaba y decía a su oído que pronto quedaría ciego, que cada noche escuchaba palabras haciendo al mundo y a veces me atemorizaba hacerlo tan raramente. Que mientras viajaba en el autobús miraba cuán irritada es la calle. Le confesé que me gusta el azul y que siempre he deseado pintar una casa con las sombras de los árboles. Le platiqué de ti, Maga, de que solías hacer periplos entre la cuchara-el plato-y-la sopa. Le conté de la ficción que eras y tu enorme compromiso de amar. Le dije en tono bajito que lo amo y que entonces podría estar con un cuerpo prestado, en otros zapatos, dentro de un frasco… o sencillamente posado en algún lugar, pero que aún así no le dejaría de amar. Entonces, sonó entonces. Un timbre. El árbol que nos cubría, se agitó. Fue el único en agitarse, los demás arboles mantenían el estoicismo de la realidad. ¡Algo nos dice!, grité. – ¡Nos dice, nos dice que es!, me gritó ensoñado. Le abracé, dejé la baja voz a un lado y lo besé.

Hilo en el dedo, recuerdo: los árboles dicen que amar es el viento… las alas y olas son pequeñas palabras que alcanzan su alud en la voz.

Sigo despierto; sus pies mojados y fríos se calientan cerca de mí.

Aún no hago que las palabras le aprehendan, aún mi cuerpo es aire; pero tres minutos leyendo, en anagrama, me hacen amarle…

H.

Septiembre 01, París.



domingo, agosto 30, 2009

Pre-diambular

Image: Ed Dreamer

Si con cada bostezo se abre una puerta

y con un sonido se hace a la tierra

¿Por qué Dios eligió soplar?

A imagen y Semejanza

Estornudo y costilla

A él y a nosotros nos enreda el pecar

… con ojos cerrados, manzanas y blasfemia.

martes, mayo 12, 2009

PetitRojo

a Ed
Image: PetitRojo de Rvben Fventes



Las aves se roban al viento…

al aire se deja el sonido anidar.

En tu Nido vive el petirrojo,

sus rastros son el latir y respirar…

… a lo lejos el eco de un viaje,

un andar en pedal

…¡¡¡Círculos! ¡Círculos sin final…!!!


Flores nos saludan en su color.

El aroma de tu espalda hace mariposas...

viven insectos entre loza y cristal.

Huele a lavanda,

dejas líneas de un círculo al andar.

La Tierra gira.

Voltea el mar...

¿Y nosotros?

... Pensamos en circular.


Dialoga el viento

con su roce sagaz

se ve distancia, desde aquí al mirar.

Cerré los ojos:

¡Te veo! ¡Te veo!...

...Eres aquí y aquí ya Estás.




jueves, mayo 07, 2009

In-EDsperaDO

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viernes, abril 03, 2009

Fire


Image: Fire de Rvben Fventes


Escuché en el Lejos tu lápiz, me dibujabas desconcertado, a la Distancia.
Alguna que otra vez cierras los ojos atento a la hoja, haces del detalle en la ausencia, realidad. Inicias mi rostro a sabiendas que te costará tanto terminarlo, como aquel beso, que recorre con ojos cerrados el posible de un mirar. Caía sobre mi rostro tu lluvia, mientras mirabas fijamente el espacio blanquecino de la hoja, el relámpago de tu corazón anunciaba el deseo de que cayeras en Otoño. Dibujas un árbol en mi cabeza, como ideas, tomando forma al mirar lo que tu pulso hace desde el resguardo.

Sonó el teléfono. Iluminas de inmediato el color de mi ojo derecho, impulso preciso, olvidarías el azul de mi retirada mirada, el azul del Eco. Al tercer timbrazo, respondes al fin.

¿Puedes ver las líneas que mantienen el universo conectado? –te pregunta una voz aún desconocida en ti.
–¡No, no puedo! Aún soy una línea del universo –le respondes como por instinto.
–En la Calle Altamira hay un paquete que debe usted recoger, lo tenemos aquí desde hace ya más de dos semanas, que podrían ser seis meses o cinco años, para el caso da lo mismo; por favor, pase por él lo antes posible, sino es que más posible que antes… –te ha dicho la voz desconocida en ti un tanto angustiada.
–¿Altamira y qué?, le preguntas. Un bip prolongado. La voz se cortó.

Me miras cuestionando en dónde envié aquél paquete que hace años guardaste celosamente. ¿Por qué me preguntas por el futuro, si aún no me has terminado de trazar en tu presente? ¿Qué injusto Dios te has vuelto para mirarme y, antes de un punto, preguntar?... observas el único ojo que has dejado capaz de verte, que hiciste azul. Te entumeces. Es mayo, los días vienen calurosos, pero la lluvia diaria de esta ciudad nos hace olvidar que hay más estaciones. ¡Tápame, cubre mi pecho! ¡Trázame vestimenta! Venda mis manos, pídeme hablar…

Exploté por el volcán. La ceniza se confunde con tu tiza del lápiz. Ilustras mi sexo y cuerpo. Amenazas con borrar ciertos errores, me has hecho rizada, sosteniendo la Nada con la mirada del barco. Me miras, te miras. Decides ir por aquél paquete.


Timbra el teléfono. Respondes.
–¡Hola querido R.! No puedo esperar más, envíeme de inmediato la imagen de aquella mujer, perderemos su trazo y el paquete de colores que nos robó para dibujarse.

Cuelgas al auricular. Prendes un cigarrillo. Abres tu mano, eliges un punto y te decides por fin a viajar. ¿Me irás a buscar?



Piensa el árbol en sus hojas de otoño,
piensa, el ave y el inicio,
Veía al mar.
¿Cómo puede llevarse toda la sal de las cosas,
una sola lágrima?
Besé al aire y tus labios se perdían en la explosión de un volcán.
Manos vendadas, ojo baldío posado entre el rostro y mi cabello.
Fuego que ama, quemando, las nubes de sal;
se lloran, se buscan, se encienden con el sol al callar.

lunes, marzo 09, 2009

Neblinas (Descalzo en Paz)

Image: Secreto




A Seryöêl Dreiter

Qué hicimos para que toda palabra se izara

muerta,
para el asir no dé latido a la voz
desierta.
¿Qué hicimos en la mirada que soñaba?
Que desfallece en ojos de la vigilia.


Qué hicimos para pensarnos dos,

desde el hilo del “uno o yo”.
¿Qué hacemos del lamento advenido,
de la llegada imprecisa,
del zigag del silencio?

(¿Qué hicimos, que hizo al hacer, un cegar danzante?)
Que oscurece, ya solo, al paso del descalce…




viernes, marzo 06, 2009

Espera

Image: Autoportrait

a Rvben Fventes


Desee en ti errar

…cada ver de la mirada,

que se muda a las palabras

en tu voz al enunciar…




sábado, febrero 14, 2009

Vuelta

Los días en una lámpara.
Permanece atenta a una ventana que nunca la lleva a nada. A solas, a penas y toma conciencia de su abandono. Acompañada; delega, finge, entrecierra la vista, guiñe o calla, jamás reprocha. Frente una taza de té, sólo envidia el valor útil que ésta tiene ante una mano; y entonces, se toca la frente, por si fuese fiebre, para pensar que no está amando.


Imagen: "Vuelta" de Rvben Fventes


***
Te escribo y destruyo, como si el mundo se hiciese de lo que cada uno desea; yo, ahora deseo no escribirle a una espera que no llega. Destruyo, con el presentimiento que nadie lee la taquigrafía del corazón. Entra en mí la angustia y ni ante tal juicio de quiebra, se puede volver a escribir. Simulé caminar calles. Fingí leerte un texto. Pero aún más, dejé mi carta del tarot para ya no leerme más el destino y dar por fin rienda al azar. Esperé. El reloj avanza por instinto, como si fuese un animal sobreviviéndose de los demás; así, evado tal salvajismo. Te escribo y destruyo, pero mi mente se escapa. Las manos van al rostro y lo quieren dibujar. Te llevo en ellas, y en ellas las letras que recién vi en la palma de una letra se desdibujan. Me veo patética. Rehúyo de la ficción y no pretendo reencarnarte más, aunque siempre pasa algo.

Te escribo queriendo no usar el “pasado” como tiempo, pero éste me usa a mí cuando también soy recuerdo de Un alguien que me escribió. Me siento un personaje, la dama de paraguas azul o sólo una hacedora de habitaciones para soñar. Ya has partido. Me he nublado la vista y doy cuenta que luchar contra las palabras es luchar contra el mundo. ¡Sé sincera! -me digo en voz alta, y en ese decir sollozo. Así tomo un papel, agitada de olvidar todo lo que pueda decirte, y escribo:


Esta tarde llueve como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.
Esta tarde es dulce. ¿Por qué no ha de ser?
Viste gracia y pena; viste de mujer.

Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su “¡No seas así!”

¡Basta! Deshaz este poema, fragméntalo. Corrijo la enunciación, como si mi mirada fuesen palomas entumecidas, abandono la vista de este poema y me escondo en un texto menos descomunal: “Te abandonas al fin del mundo, como siempre, buscando por dónde iniciar” –me acusa un texto, una oración de un viejo alemán. Ya no quiero más poemas, menos aun, ideas, suspiros o todo aquello que denote un dejo de duelo. Es más fácil andar de tacones, que leyéndote e inventar que soy una Maga ficcionalista, que soy lo que puedas tú desear.

Cierro los textos de mi escritorio. Destruyo aquél poema sin final. No huiré esta vez a encontrar historias bíblicas que rescribir en su versión carnal. Me siento. La taza de té ya no me parece roja. Me siento y recuerdo que alguna vez me cuidó, y como si fuese una extranjera, en la ciudad de mi mano usted me perdió. Le decía, como si decir enmudeciera en verdad, como si al hablar un silencio brotara; que deseo confesarle que esperé a que llamara. Me inventé actividades, ficciones, mudanzas. Me inventé un té y una taza, un poema robado o una ventana fuera de mí. Me inventé en lo inventado, como un “inventario irreal”. Y ahora que me leo en voz alta, dejando que mi cabeza se escriba como a una dama se le hace antes de a ella renunciar, me siento tan triste por la rima que en mi escrito hay, por el ritmo que las palabras tienen. ¡Me detengo!… querría mudar y ahora, como antaño, el peaje es incosteable para una dama que su único ingreso es el soñar…

¿Dónde ir, sin que maten a un ser ficcional? Ni la literatura barata, ni las puestas de sol, menos aún la poesía me quiere nombrar. Entonces, como cruel presentimiento, trastoco que en el mundo sólo algo me ha de nombrar: usted. Mi monólogo, acaecido, que se inventó compañía con un “narrador” para iniciar este texto, sólo da cuenta de mi soledad. ¿Qué espera una dama, qué espera si quien le ha de soñar despierta en un día más? En ese otro día, en ese en el que no se despierta igual…

lunes, enero 12, 2009

La palabra del Dios Azul

He pasado noches enteras leyéndole en las estrellas. Reposo en la cama, abro la ventana. Alzo la vista de mis manos; dejo de leerlas entre líneas, llevo la mirada al cielo buscando dónde iniciar el olvido. Así, le canto a cada una de las uniones que entre las estrellas se hacen; y entonces, como titubeantes ante la voz, éstas caen al desfiladero, a la tierra…

en algún desliz de brillo…



Image: "Manogodpek" de Rvben Fventes


Aquélla noche tomé un pañuelo blanco; éste y un hongo tallado en madera, fueron los únicos recuerdos que mantuve de él. ¿Él al día se desapareció? Coloqué menta, un poco de aceite mitrial, perfecto para dar luz por algunas horas, y una hoja de hierbabuena. Ya en el centro, el aroma entre cada uno y otro, agitaron la respiración. Les enredé en el pañuelo, les hice Uno. Mis manos sigilosas abrazaron al aire, lo estrellaron en la pared. Cerré los ojos. La luna se dejaba ver victoriosa, brillaba completa, entraba hasta en ojos cerrados. Preguntáronle los grillos en qué tiempo se iba en el alba. Ésta no respondió, era su amanecer nocturna. Me aferré al pañuelo blanco y a su alquimia recién elaborada, lo froté lentamente, aceleré más y más, y en frotar aumentó el calor y en el calor la luz de mi palma: luz azul. Mi mano brillaba y entonces, por miedo, dejé caer aquel párrafo que de él se revelaba…


Image: "La Palabra del Dios Azul" de Rvben Fventes

Desperté. La luna estaba sobre mi cama hecha bruma, y en ella el conejo que brinca a la marea. Mi viejo crucifijo desapareció. En mi buró, como si fuese un faro, encontré dibujado al alquimista de pañuelo blanco, menta y hierbabuena; su rostro retenía cierto trazo de alguna vieja máscara Tia’at, me atraía en la luz. Le toqué. Imaginé, que aquella noche, había dejado escapar otro sueño; pero al intentar levantarme, las sábanas brillaban más intensas que de costumbre. Descubrí mi mano derecha, al verla brillar grité. La acerqué al dibujo posado en mi buró. El conejo abrió sus ojos y brincó por la ventana y la máscara, tomó mi mano… siguió a mi rostro y se hizo callar…


jueves, noviembre 27, 2008

Sinfonía en palma lunar

Hierson: Llegué a casa. Le encontré al reojo de la puerta. Recordé que para Gruthier una carta es una maga, y entonces la leí:

Isaac G.: M. Dreiter gatea en Francia. Ha sido complejo saber que éste comienza a tomarse la vida en serio; y ahora, siendo un bebé, comparte apartamento con un rechoncho gato. Sabe que los mininos me son insoportables, su atisbo egipcio les ha hecho faraónicamente soberbios, en fin, o mejor aún; al fin, dejé a M. Dreiter acicalando su mano en el gato y conociendo a sus nuevos padres. Decidí volver y me encuentro con que ya no hay voz ¿Me cobra cara la renta de un cuerpo? A diferencia de lo ufano que es vivir, mi interés en usted es aún de existencia, como alguna vez me dijeron al oído en cierto Cabaret Místico: “la estancia esconde al cuerpo; es ansia y a la vez laberinto del alma”.

Como sea, estoy por regresar. Evito al por mayor el pago de impuestos, suficiente he tenido con no tener cuerpo; ahora, teniéndolo no pagaré por sobrevivir. Conseguí un boleto gratis, me escudriñé en las maletas de una de sus vecinas, no se imagina el fastidio que es viajar entre vejestorios y ropa. Le dejo mi penúltima nota escrita hace días en Luzy sur Marne en Haute Marne, quizá pronto reciba mi confirmación de regreso; por favor firme de recibido la paquetería:


Desfilan en hileras, uno a otro se encuentran confundiéndose por sombras en teclas oscuras. Avanzaban continuos, sus dedos y aullidos. Y mi piano, su garganta. Una anciana voz se filtra entre las nubes de niebla. Secreto revelado: ¡Los magos existen! Figuren sus manos el abandono en el aire. En el suelo apenas sí se distingue un cello recién estrellado por notas fugaces.

Le vi orar. La dama confunde, en el azar, su suelo azul y un zapato de hule. Los detalles son horas vacuas, bastará con que le confiese que aún no logro corporalidad. Sobrevivo en su voz, y quizá es la voz pérdida un encuentro; mis palabras, instantes bíblicos, viéndonos aquí nuevamente. Al no firmar con su nombre propio cada letra, deja entrever mi ausencia en su rostro.

– ¿De dónde es hoy? Del presente, me respondo agitado.

– ¿Dónde ensayé su huida?…


Isaac G.

Marné, Francia, noviembre 2008


Image: "El Piano" de Rvben Fventes



***

Hierson: Aún no comprendo qué deseó escribir sobre la huida; aún menos su intento de sinfonía ¿Mi palma? Ésta es tan pequeña como la luna, no le caven pentagramas ni tumbas. Si el cuello ha sido piano, deje de estrangularse la paz y llegue pronto, pues ahora le harán imagen o foto. Imagínese que recién caminando por el río encontré al hombre de lapices... lo rehizo, aún sin forma, aún en la ausencia... él es Rvben. Por ahora he tomado cursos de ausencia y releo "Rayuela"...



Con cariño,

Hierson



jueves, noviembre 13, 2008

Last Time by Moonlight

an barav. an kaarantim Seym altag las la vorsé

Hay voces que habitan en algún epígrafe de la ausente mirada; a ellas, voces de mil aromas, bastará con sólo tocarles desde el silencio de un mediodía.


En la hoja que escribe el viento y endurece al caer el otoño

se viven las palabras a distancia

A ellas, el diálogo entre luz y cielo, entre voz y hielo, entre tiempo y éste yo desvaneciéndose.


Filtrado entre las nubes… nos brillan sus palabras…


se llega asir, aún sin ser-siendo.


martes, agosto 19, 2008

¿Re-Quién?

A Seryöêl y a Hierson

Image: Árboles de Álvaro Santiago

Este heterónimo desea buscarse por fin un cuerpo qué habitar. Agradezco por el Ser que me dejó cobijarme en las palabras, se regresa siempre a la importancia del amor y se cree que cada vuelta es un mundo, una duda un ¿Re quién? Quién está detrás de junco, del dedal y del hilo.

Me otorgo un Descanso en Paz,
Su Isaac.

lunes, junio 30, 2008

Reflejo

(uNo pAra DoS)

A Seryöêl por hacer de nuestros reflejos un eco al mar.
Almares de marea alta…



Image: Encuentro de Remedios Varo

Mientras todo parece mantener su cadencia, nuestros ojos se abren con el día. Movimiento hacia una aventura tras la ventana de carretera. Avanzamos y el alrededor se depone tan luminoso como la neblina, el cerro se viste su falda de nubosidad.
El día inicia: un niño dibujando círculos, una terminal de metro con símbolo espiral verde; él tocando mi pierna y mirando hacía sí como espejo del mundo; casas desvaneciéndose por mis ojos ensoñados; ecos de trombón y su respiración tranquiliza, despacio, al tiempo. Así, una notita en mi mano con tinta negra nos conmueve:
Reflejo: reloj sin tiempo, posa a los árboles hacia el cielo,
dejan su huella al atrás del destello
nuestrasn palabras llenan manos,
dejan líneas sin destino sólo notas respiral

Image: Sombras de Agua de Álvaro Santiago
Volteé hacia él, miraba con su dedo índice apuntando en algún lugar del aire, por fin habría descubierto que cubre al alma. Alquimia [Aquí mí alma vive], mirada que danza por las pestañas al bosquezar al mar…

jueves, mayo 22, 2008

Late en sí

(Late... ido al vaivén)
A Sëryôel Dreiter,
Aurora, Ramón, Diego R., Jessica Rucinque, Lina Gómez,
Sylvie Bosserelle, Fernando Matamoros,
Guillermo López, Marlen Vargas, Cecilia Zeledón, Julia G.
Sergio Tischler, John Holloway
y Ernst Bloch.
Por hacer del presente latido, respiro, vida.

Image: Búscame detrás de los efímeros instantes... de Luis Vence
Yo hora:
no soy tiempo,
ni habla entre voces
– ¡di minuto es lo pequeño en mí!
Se es niebla, lágrima que hoy oró
vacía,
por venir, el latido llegó....
latencia...

Image: Todo es Fuego (en mis ojos) de Luis Vence

lunes, mayo 12, 2008

Muente

A Ser...yoél
Image: ONÍRICO ORCHIS II de Ana Luisa Kaminski

Y tu voz se va, alcanza la palabra donde ausencia hay.
Y tú,
oooooovoz, te pierdes; en la garganta muda que reclama tu presencia.


Fiel detalle de la huída,
tu Isaac

jueves, abril 17, 2008

¡Vive!

Image: Graciela Iturbide



Ese Ser
que al anochecer
acontece,


en el ojo de su ocaso.





El sello que hizo
en mi nombre;

es el rostro

que sé yo no oír.





Te pienso... y te vas

por ser oído

en la palabra que huyes.


Medio terror,
por dos dedos,


que unen mi mano

al árbol.






¡Se ríó! Lleva en el agua

tu rostro en-mu-de-sí... ha ido…

sábado, abril 05, 2008

Estancia

à Eve



Image: Adam et Eve chasses du paradis de Marc Chagall
Esta ansia de habitar
es la voz sin nombre
parafrasea la herida
del ir al faro sin voz
Retengo en la niebla
al respirar que ni habla, que nieva
se aloja, en la lejanía, mi haz de habitar

viernes, marzo 14, 2008

En la conciencia del día siguiente

Dernier intervention d’amour,
sur la maladie d’amour


También tú hablas contigo mismo, primero dentro de ti, en silencio,
y luego sin reservas articulando las palabras de modo claro,
como si las dictaras, como si el agua del río pudiera grabarlas
y conservarlas ahí, en un archivo acuático,
con el fin de que los fondos las guarden celosamente entre los guijarros,
la arena y los detritus, y dices: la culpa.
Antonio Tabucchi, Pequeños equívocos sin importancia

Image: Nocturno de Juan Kancelpolski

Porque sé que al dormir dejas estelas… crónicas de espiral en las almohadas.

Al quitar lentamente mis manos de tu rostro, ya no me veía en tus ojos. Tus labios habían mudado hacia otra voz, la de un ausente. La mirada voló por la ventana. Ahora sólo salían millares de mariposas, tu rostro se desfiguraba en multicolores de polen. Era un rostro de mariposas. Inmediatamente pensé que te olvidaría, pero tal hecho provocó que siempre vinieses a mi memoria con el rostro tan feliz….

Y así, inicié el viaje. Buscaré tu rostro en todo aquello que te vio, en las hojas de una hormiga, en el simulacro de un chirrido. En todo silencio que aún no he oído. Y si el viaje se prolonga, iré hasta Egipto, para hacer de la sombra un escarabajo de la ilusión, la pirámide del extravío en vías de la creación.

martes, febrero 19, 2008

rEspiral

Bonne Voyage M. SëryOel


Image: Víctor López Ruiz


Y así nos hacemos al aire, que toma forma, que se conserva y entra en el cuerpo que le brinda. Así nos conservo en el aire, que si hace espiral, no espía a la frase, se deshace al vuelo.

lunes, enero 07, 2008

Haciéndonos en la voz perdida



Image: Anabolena Meza
Ese amor con aroma de atardecer en corazón,
con palabras que abren al mar al entrar el sol.
Ese amor que se sabe más que sal y que sale del mirar.
Ese amor, ritual, rictus de olor,
que enmudece a la noche mudar,
que colma al alma de abejas en miel.
Ese amor que nace en el espiral,
que espía, al círculo sin final...
Es ese amor la piel de un dedo anular,
la vida del aire al soplar,
el alba que se hace vibrar;
la ausencia, las olas, las alas,
la sabia nostalgia que nos desea nombrar.
Eres ese amor de eclipse lunar,
que nubla mis noches por el deseo de soñar.
Amor eres a tu nombre negar,
a la astucia delirio que tus voces dirán...
y te extraña, un extraño, con pestañas de paz...
y te ama, el amando, de un verbo irregular
Ya sin nombre, me nombras,
ya sin cuerpo estarás...
ya es amor lo imprescindible que nos hace habitar
de palabras tan bellas,
de la voz de hoyos soy,
de ésa voz que me das.
Te aman por la vida,
te aman por que eres real,te amo por la ficción que despierta desde la flor de azar,eres mi cuerpo, mi alma, mi así ir de la huella al caminar.

lunes, diciembre 10, 2007

A marea mar

Vaivén

A Jessica Rucinque

Image: "Del Tiempo" de Canto de Espumas


He pensado cómo hacer un andar que no tiene mis pasos. El camino no está marcado. El árbol dejó sus hojas, y nosotros, las raíces que nos unen a él bajo la sombra. Nombra la pisada con andante Sol. El sonido se esconde donde no se haya el calor. Nos regresamos tiempo, sin él, se haya un rayo. Las nubes avanzan con la luna: "Somos nosotros quienes caminan". Las estrellas te esperan con guiños. Hay niños que nacen en noche lunar. Un Búho se esconde al pisar. El mar se revela desde su interior, se revela con su espuma de intimidad. Piedrecillas blancas, como almas, iluminan pequeños gritos de sirenas en forma de hoja y cola de espiral. ¡¡Pon más puntos!! Infinitos centros para hacer líneas. Fugaz, la pisada es fugaz… se la lleva el mar. Pájaro de alas rojas y pico de seda, téje más barcos en altamar. La marea sube y el anillo vive en la luna. Jardines de peces en el pecho de un día de marea que baja al jalar el angular.


Y así se hace la ausencia del caminar y andar,
rondando con la sospecha de que alguien nos ha de respirar.


Image: "Persistir" de Luis Vence


Y habitamos pechos,
y habitamos mar…
descansamos en el polen…
de la flor lunar


Image: "Desapareceré" de Marlen Vargas

Azules resultan los árboles,
Sin palabras que hilar… tiene saliva la boca,
tiene saber el sanar.Haz orar a las olas,



ellas te traerán la paz…





viernes, noviembre 16, 2007

Amourtation

Guarda tu cariño. Espera. Una cosa es dar, otra obligar a recibir
Image: Profundidades estratosféricas de Marlen Vargas
Desde hace ya algunos días, las voces comienzan a abandonarnos. El sábado, para ser exactos, fui testigo del suicidio de una lagartija, cayó algunos pisos para paralizar su luz. Quizá ahora es una estrella o talvez ella era mi voz. Aún no lo sé, pero algo se mantiene con seguridad, el amor es un cielo estrellado, una constelación, que de ponerle nombre se haría impreciso y equívoco. Quiero por ahora callar, buscar la sinceridad de las palabras que aman, y refugiarme en el monasterio del silencio y la sanación. Les leeré pronto en su voz de otra estrella.

Su amigo,
Isaac G.

P.D. ¿Qué hacer con ese amor que se le acumulaba en el pecho remeciéndole tan fuerte el corazón que sus latidos, en la noche, se escuchaban por toda la calle acallando el coro de ronquidos?
Alejandro Jodorowsky

martes, octubre 09, 2007

Naturaleza en Constelación

Imagen que nada en la negación sin mar…


A Mme. Carroll y M. Seryôël Dreiter
Por las interminables ausencias del mirar


¿Cómo hacer este hallar a la naturaleza, cuando no habita por imágenes, sino por palabras?
“Cuando hagamos del aire forma,
sin dejarle sentirnos siquiera.
Habremos matado también a la aves
que no se han cuestionado por él”
HUÍDA SUELTA

Image: Flores secas lejos de Anabolena Meza

Cuando señales sin líneas, habrás ya perdido la mano. El vapor de un suspiro es el vaho de lo que fuiste…

... Cuando eras cuerpo
SERYÔËL DREITER

Image: Algodón Rojo Volador de Anabolena Meza

Funerales fonéticos

¡¡¡Shhhh!!! El mar se oye con tus labios…

…¡¡¡Uuushhhh!!! Nuestro cuerpo vaciado, por la vocal…

Mme. ALICE CARROLL

Image: El bósque asechante de José Fabrega

Sentencia de estancia

“Jamás me verás morir, no soy palabra de madera para tu baúl”

Rama:
Árbol

ISAAC GRUTHIER

domingo, septiembre 30, 2007

Desde él, Deseo que escapara

Confecciones del traje a la sombra


Los Vedas construyeron formas de reencarnar sin voces.
Occidente dejó de existir desde que construyó su antónimo, el dolor.
Hacia el oriente hay aves y él sabe como cantan en el monasterio.


Image: Canto de Espumas



I



Heló otro sin frío

Ayer le soñé pez, hoy es más inmenso que el mar. Las alas del sueño construyen nuestra verdad y la realidad ya se heló por un blanco sin escritura. Pronto llega un tres y las formas cambian, el aire se hace rostros y las hojas de árbol murmuro de su presencia. Máscaras de aquel otoño.



–Ojalá las alas del viento fueran vidas ajenas, rostros que ocultan un gran sueño, decía en voz ajena, en voz prestada por la tierra.




Por primera vez tengo una confesión a la ficción: ¡¡No existo!! De hacerlo, se lo debo a él, al viejo Seryôël Dreiter; quien ha creado mediante sus sueños la oportunidad de revelar y relevar al nombre para hacernos nosotros deconstruidos. Comienza el azar a hacer su nido, deja huellas en la orilla y sacar al río de sus hilos. Tejes con agua la arena, zurces con cipreses la hoguera.





Image: Marlen Vargas


II

Sollozo en el rezo

Vida es ella, la dama que nadie ha visto, pero que se siente en el recuerdo de cada ausencia. Seamos suspiros, olas coronadas de cielo, ya no más sollozos alienados. Se despersonifica al dueño…


–Deshaz el cigarrillo negro, fuma con ojos cerrados el papel. Aparecen de pronto pequeños fragmentos de amor que sólo se hacen aroma cuando no se tiene nombre de Romeo. Toca el hueso de mi pecho, escucha un eco en tu dedo. No hay sonido, ni reflejo que conozca al corazón en incendio.


Image: Múseo de FotoPoesía de Colombia

III


Espiral la espera

Le amo por la (h)ilación que se escribe con “hache” pues el hilo en plural teje al mundo desde nosotros. Inhalaciones. Suspiro que espera a ser parábola espiral la nuestra, la mejilla que arquea al violín.



(Cómo nos recuerda entre paréntesis las dudas de escindir)


–Me hizo con estrellas, con murmullos y arroyos, cada una de mis arterias le deben el color… Hoy que se hace tres siente al sueño que comparte. Vacié al reloj de arena, quedó la huella que fue mar.


Gracias M. Dreiter por la unidad que aumenta sin que se busque “lo verde en el matinal”. Hacer es amar amando al alma nacer.

Le ama desde la negación del mundo,
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