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jueves, abril 01, 2010

N(h)ADA


Image: "Rabbits" de Rvben Fventes

À Ed


Soy un ojo

Soy y soy

Soy una “y”

SOL y Sombra

Soy un alguien

Soy sonido que se asombra

… doy un quién ve

Soy

… y siempre soy sin saber qué se es

¿Y?

… y no soy NADA

Nada con la hache muda

NADA con la mar profunda…

N-(h)ada soy

Soy mágica

Soy TODO

Soy mirada

Soy una ilustración

Soñada…

Soy… y dejo de ser

HOMBRE, No-hombre… para seguir siendo sin ser


martes, septiembre 01, 2009

Tres minutos, nuestra realidad



A Ed
Image: Magia de Edmundo Martínez


Cerrar los ojos.

Buscas al tiempo en cualquier lugar, pero se sabe, hasta donde un dedo alcanza a señalar que el tiempo es una fracción, une instantes: hilo y aguja. Contrario a la línea, en él no existe repetición. Las manecillas jamás tocan a un segundo y un segundo es más efímero que el Sol, salen a la luz y mueren a deshora. Si tomas el vaso de agua que una noche antes dejas bajo tu cama, el agua hace recordar los sueños, decías. Pero ahora, ensoñándote te dejas, aprietas la almohada y duermes.


Pies helados. El mar sube, y con él el pulso y destello de su rostro sigue encantado a la luna.

Duermes entre peces, nubes y tu diario, recuerdas entre sueños lo que más te cautivó en ese día que ya no es Hoy, pero que mantiene intacta la imagen de ser. Siempre has tenido alas, hundes tus pies en la fuente de un parque, la gente te mira admirada. Sonríes y tus pies toman la plácida forma del agua. Ahí te vi, caminando descalzo y con pies hundidos y entonces me emocioné.


Le bastan tres minutos a un árbol para desnudarse en el viento, en tres minutos una estrella se desintegra entre el él y allá; tres aceleradas espirales de madera bastan para que la punta de un lápiz asume su nariz, tres minutos vive una burbuja, tres minutos y un corazón acelerado… tres, siempre y una-Tres. Me enamoré.


Image: Mundo Ed de H.


Desperté.

Maga, pasó. Bajo un árbol, mientras le abrazaba y decía a su oído que pronto quedaría ciego, que cada noche escuchaba palabras haciendo al mundo y a veces me atemorizaba hacerlo tan raramente. Que mientras viajaba en el autobús miraba cuán irritada es la calle. Le confesé que me gusta el azul y que siempre he deseado pintar una casa con las sombras de los árboles. Le platiqué de ti, Maga, de que solías hacer periplos entre la cuchara-el plato-y-la sopa. Le conté de la ficción que eras y tu enorme compromiso de amar. Le dije en tono bajito que lo amo y que entonces podría estar con un cuerpo prestado, en otros zapatos, dentro de un frasco… o sencillamente posado en algún lugar, pero que aún así no le dejaría de amar. Entonces, sonó entonces. Un timbre. El árbol que nos cubría, se agitó. Fue el único en agitarse, los demás arboles mantenían el estoicismo de la realidad. ¡Algo nos dice!, grité. – ¡Nos dice, nos dice que es!, me gritó ensoñado. Le abracé, dejé la baja voz a un lado y lo besé.

Hilo en el dedo, recuerdo: los árboles dicen que amar es el viento… las alas y olas son pequeñas palabras que alcanzan su alud en la voz.

Sigo despierto; sus pies mojados y fríos se calientan cerca de mí.

Aún no hago que las palabras le aprehendan, aún mi cuerpo es aire; pero tres minutos leyendo, en anagrama, me hacen amarle…

H.

Septiembre 01, París.



lunes, enero 07, 2008

Haciéndonos en la voz perdida



Image: Anabolena Meza
Ese amor con aroma de atardecer en corazón,
con palabras que abren al mar al entrar el sol.
Ese amor que se sabe más que sal y que sale del mirar.
Ese amor, ritual, rictus de olor,
que enmudece a la noche mudar,
que colma al alma de abejas en miel.
Ese amor que nace en el espiral,
que espía, al círculo sin final...
Es ese amor la piel de un dedo anular,
la vida del aire al soplar,
el alba que se hace vibrar;
la ausencia, las olas, las alas,
la sabia nostalgia que nos desea nombrar.
Eres ese amor de eclipse lunar,
que nubla mis noches por el deseo de soñar.
Amor eres a tu nombre negar,
a la astucia delirio que tus voces dirán...
y te extraña, un extraño, con pestañas de paz...
y te ama, el amando, de un verbo irregular
Ya sin nombre, me nombras,
ya sin cuerpo estarás...
ya es amor lo imprescindible que nos hace habitar
de palabras tan bellas,
de la voz de hoyos soy,
de ésa voz que me das.
Te aman por la vida,
te aman por que eres real,te amo por la ficción que despierta desde la flor de azar,eres mi cuerpo, mi alma, mi así ir de la huella al caminar.